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La claqueta metálica

El blog de Alejandro Tielas

Cinéfilo mordaz, bloguero, informático y, en otro tiempo, videoclubero; ha sido comentarista del programa Cine na onda, de Onda Cero Valdeorras durante seis temporadas. También puedes seguirlo en su otro blog: Ocio en pocas palabras.

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¿Es tan caro ir al cine como lo pintan?

sábado, 7 de marzo de 2015

Vaya por delante que el objetivo de esta disertación no es quejarme de los precios de las salas de cine, independientemente de que me parezcan demasiado altos como a cualquier hijo de vecino al que no le asoman los billetes en los bolsillos, sino reflexionar sobre lo que alguna gente cree o dice que le cuesta el cine.

El origen de todo esto ha sido una conversación que he tenido con una amiga en la que me decía que ni se acordaba de la última vez que había ido al cine ya que no podía permitírselo. Hasta aquí todo correcto, cada uno sabe de su vida, sus ingresos y gastos. Cuando me he quedado ojiplático total ha sido cuando ha apostillado que no puede ir al cine porque ir con su marido y el niño le supone dejarse 50€ en el cine. Y se ha quedado tan ancha.

Mientras me recuperaba de la impresión he hecho un rápido cálculo mental y he concluido que, en mi caso, 50€ nos permiten a mí y mi acompañante ir a ver un mínimo de 3 películas, incluso 4 con suerte y optimizando recursos. Todo esto en la misma ciudad que mi amiga. ¿Dónde está el desajuste entonces? En seguida mi amiga se encargó de iluminarme: “Es que, entre la entrada del cine, las palomitas y los refrescos y, si es una sesión tardía, la cena en el burriking… al final te dejas una pasta.” Y aquí es donde mi cerebro entra en ebullición.


Vamos a ver, señoras y señores, ir al cine cuesta el precio de la entrada y ya está. Como mucho, podemos incrementarle el gasto del desplazamiento (que personalmente trato de amortizar, cuando puedo, aprovechando para ver más de una película cada vez que voy). Las palomitas, los refrescos etc . NO FORMAN PARTE de la entrada de cine.  Los señores del cine no nos obligan a comer o beber en el cine o al salir de él (El tema de comer en el cine lo dejo para otro debate porque también tiene tela). Si tenéis sed, podéis hacer como yo y llevaros la botellita de agua de casa, pero no me vengáis con cuentos de que el cine es muy caro y sale por un ojo de la cara. Es caro, de acuerdo; pero no lo queramos vender aún más caro de lo que es en realidad.

Soy consciente de que lo que voy a exponer a continuación no es válido para todo el mundo ya que dependiendo de las ciudades los precios varían mucho y  de unos cines a otros también, pero a modo de ejemplo diré que en Vigo (Pontevedra) que es en la ciudad en la que yo veo cine, habitualmente en la cadena del casquito colorado, el precio habitual de las entradas es de 8,60€.  Si exceptuamos las puntuales Fiestas del Cine con las entradas a 3,99€, podemos encontrarnos entradas de cine desde 6,80€ en día del espectador y 7,60€ en horarios de precios reducidos (normalmente son las últimas sesiones y las que empiezan antes de las 17:00h).
Esto implica que, con la tarifa más cara, podemos comprar 6 entradas por 51,60€ y con la más barata 8 entradas por poco más.
Como he dicho ya varias veces, las entradas no son baratas, pero también hay que saber aprovechar las facilidades que nos ofrecen algunas salas. Estos cines, por ejemplo dan constantemente descuentos con cada entrada con lo que las siguientes salen a 5,50€. Otra buena opción es la tarjeta gratuita de socio del cine con lo que la entrada sale más barata y además acumulas puntos para entradas gratis (yo ya he consumido unas cuantas), también en algunos cines aceptan y hacen descuentos con tarjetas de algunos supermercados.

En fin, que hay múltiples maneras de sacar más partido al cine y poder ver más por menos. Estamos todos de acuerdo en que el cine es caro, pero no podemos considerar los gastos adicionales en los que incurimos debido a una cultura y educación mal inculcados, como coste implícito del acto de ir al cine.

También dejo para otro debate las odiosas comparaciones porque ¿cuánto cuesta tomarse un combinado o un par de cervezas en un bar? ¿cuánto cuesta una cajetilla de tabaco? ¿Esas cosas no nos parecen caras? Y como estos ejemplos, pues otras cosas. Supongo que todo es cuestión de gustos y prioridades.

Y esto es todo. Me ha salido un poco largo, pero hace tiempo que este artículo me ronda la cabeza y tenía muchas ganas de soltarlo y, ahora más aún, de conocer vuestra opinión al respecto, vuestras experiencias, cuánto pagáis por ir al cine en vuestras ciudades y todas esas cosas.


Espero ansioso.

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